BIOMASA y EMPLEO

El hecho de que la biomasa sea la única energía renovable que precisa de un aprovisionamiento continuo de combustibles cuya valorización permite la generación de energía eléctrica o térmica, implica que en todos los procesos logísticos relacionados con este suministro continuo de materias primas biomásicas (agrícolas, forestales, ganaderas, etc.) se genere un número elevadísimo de empleos que se mantienen en el tiempo al estar tanto directamente relacionados con la gestión de las instalaciones como indirectamente relacionados con las actuaciones derivadas de la recogida, pre-tratamientos, distribución y transporte de los combustibles biomásicos.



BIOMASA y SOSTENIBILIDAD

Numerosas materias primas biomásicas son generadas en procesos productivos en industrias o en explotaciones agrarias y ganaderas así como fruto de la limpieza y mantenimiento de los bosques. La valorización y transformación en biogás de la materia orgánica presente en los residuos agro-ganaderos y urbanos evitaría la generación y disipación incontrolada de metano, reduciendo de manera sustancial la producción de gases de efecto invernadero. Asimismo, una gestión sostenible de los montes que implemente la valorización de la biomasa forestal, está demostrado evitaría incendios indiscriminados de gran magnitud cada vez más frecuentes en España. Resulta por tanto incuestionable la componente medioambiental del sector español de la biomasa, cuya consideración implicaría suculentos ahorros en tratamiento de residuos, en compra de derechos de CO2 y en evitación de los incendios que devastan nuestros montes.



BIOMASA y DESARROLLO RURAL

Las características del sector de la biomasa hacen que pueda considerarse como una potencial industria a instaurar en el medio rural español, al tratarse de instalaciones industriales asociadas en ocasiones a otras industrias ya asentadas, y cuya existencia implicaría la creación de un mercado capaz de proporcionar la garantía de suministro de combustibles biomásicos que precisa dicha industria. La creación de este nuevo sector industrial y de un mercado español de la biomasa, implicaría la generación de nuevos puestos de trabajo localizados en las áreas donde se generan los recursos biomásicos y donde se localizan las instalaciones, que siempre es en el medio rural. Este sector no solo contribuiría a crear empleo, sino a fijarlo, haciendo viable a través del desarrollo del sector de la biomasa que se lleven a cabo objetivos de las políticas de desarrollo rural, al permitir que se inyecte riqueza en el mismo y se creen empleos de calidad y estables en el tiempo.